Isabel Tati Gutiérrez, Mecánica de Bicicletas

Isabel Tati Gutiérrez, 34 años, Mecánica de Bicicletas, colaboradora en diversos colectivos uruguayos como Liberá Tu Bicicleta LBT y el Taller Autogestionado de Ciclismo Urbano TACU, ha impulsado su bicitaller Tati Road y ahora fue convocada a participar de un nuevo proyecto llamado Bicicletería Vieja Escuela 22. Acerca de sus primeros acercamientos a la bicicleta, sobre el hecho de ser mujer en un medio tradicionalmente masculino como es la mecánica de bicicletas y sobre sus proyectos en torno a la bici, es esta entrevista realizada el 18 de febrero pasado en su taller del barrio el Prado en Montevideo. 

¿Cómo fue tu encuentro con la bici?

Mi encuentro con la bici fue a los 4 años cuando me subí por primera vez y de ahí no me bajé más, salvo un periodo que me la robaron, y bueno, con los años y situaciones que me fueron pasando en la vida, la bicicleta siempre estuvo, en el ambiente de Masa Crítica, de Liberá (LTB) y todo eso y estaba Pimienta (amigo mecánico) al que le preguntaba dudas sobre lo que le pasaba a mi bicicleta, y cuando me enseñaban más me gustaba aprender de las partes y detalles técnicos, y bueno, me acerqué a Liberá (LTB) y de a poco me fui ganando un espacio de aprendizaje, Eduardo (uno de los más notables del equipo de mecánicos estables de LTB) me absorbió, y yo lo absorbí a él en cuanto a aprendizaje y conocimiento y en mecánica hace como 3 años que empecé a meterle mano y a aprender. Desde un pinchazo, arreglo de frenos, armado de ruedas, centrados, cajas. Mi objetivo este año es, como ya aprendí a soldar, es seguir soldando y ver si puedo hacer cuadros, aprender a armarlos.

Vivimos en una sociedad machista, ¿cómo se refleja esto cuando se habla de roles tradicionales de hombres y mujeres?  

Lo veo un poco de temor del lado de  la mujer, porque está eso de que es de hombres, fui criada en una sociedad de que no juegues al fútbol que es de hombres, en mi caso me hice un escritorio cuando tenía 13 años y me dijeron que eso era de hombres, mi padre no, todo lo contrario, me enseñó electricidad de autos, me enseñaba cómo funcionaba, yo en lo personal nunca lo vi como que fuera de hombre y no lo tomé muy en cuenta, hice a un lado los prejuicios, si vos lo querés hacer, si a vos te gusta, si a vos te gusta estar con las manos engrasadas, agarrá y hacelo. Sí hay un choque social, pero en mí fue menos, los hombres fueron los que me enseñaron, porque no teníamos referentes mujeres, después de que aprendí todo esto me encontré con que hay mujeres mecánicas de bicis, de autos, y en Conaprole (una de las empreas lácteas más grande del Uruguay) había una mujer mecánica, pero no hay alguien en que te puedas apoyar. 

A veces se ve en Liberá Tu Bicicleta, que quieren aprender, pero después no aparecen más. Y la gente te felicita. Les digo que la mecánica soy, que les voy a reparar la bici y me dicen wow, ¿si?! ¡Te felicito!, y estaría bueno que eso no fuera así, que fuera más corriente ver mujeres en la mecánica, es como una discriminación positiva al final. Es cierto que aparecen muchos con prejuicios porque sos mujer, y en mi caso porque además soy blanca de ojos claros… También te felicitan como reconociendo la trayectoria que tuviste que hacer, el esfuerzo, porque pasa que en bici no tenés un lugar, como en un auto para aprender. De la bicicleta se aprende en la calle, es un poco más complicado que decidirse a aprender mecánica automotriz, no hay escuelas y la transmisión del conocimiento es oral más que nada. Es lindo ser mecánica, he tenido más apoyos que negativas, tengo mucho apoyo de mis amigos y familia, hay momentos puntuales que pueden ser duros, pero no encuentro negativas.

Tati Road y Bicicletería Vieja Escuela 22

Tati Road es un proyecto muy reciente, se abrió el año pasado a mediados de año, si bien yo venía con la idea hace un tiempo, es muy reciente. Abrí Tati Road, trabajaba en mi casa, y el olor a grasa, a nafta, a kerosene y ya veía que en cualquier momento me iban a echar de casa jajaja pero no, todo lo contrario, mi pareja me está súper apoyando de una forma increíble, él está tan o más feliz que yo, pero  trabajaba en casa en un espacio muy chiquito, a veces si podía trabajaba en la terraza, a veces en el comedor, porque en invierno hace frío en la terraza y en el verano da todo el sol, estamos ahí con el Edu que siempre me está apoyando en el comedor los dos en un espacio bien chiquito. Y todo se empezó a disparar como de la nada cuando Carlitos Yapor me invitó a trabajar con él no lo dudé ni un momento, para mí también fue un halago y reconocimiento que Carlitos me invitara… Fue así que armamos este proyecto llamado Vieja Escuela 22 que es un taller para bicis más modernas también, es una especie de fusión de Bicicletas Vintage y Tatti Road, al lado del Museo de la Bicicleta. Ahora llevamos dos semanas recién con el proyecto de la Bicicletería Vieja Escuela 22 y tenemos mucho trabajo.

 

¿Hay algo más que quisieras agregar?

Lo que me interesa ahora que se sabe que hay cada vez más mecánicas, poder contactarse para ver las distintas experiencias, cómo lo sintieron cada una, para hacerse más visibles, porque las  nuevas generaciones lo entienden de que no es un trabajo de hombres ni de nadie en particular, es un trabajo que si te gusta hacelo. A veces pasa también que las chicas se arriman a la mecánica y después no vuelven, como que todavía no se animan, hablo de mecánica en general, y eso hay que sacárselo (de la cabeza) y las nuevas generaciones tienen que apoyarse en el intercambio de experiencia y conocimiento. Yo no lo tuve, las mecánicas de mi edad no tuvimos profesoras.

 

FIN.

 

Si quieres visitar la Bicicletería: de lunes a viernes de 11 a 19 en Millán esquina Instrucciones en Montevideo, Uruguay.

Tuitter: @RoadTatti

 

Por: Marcela Lladó

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